Amigos, amigas, Tashi Delek!
Como sabéis, este viernes 4 de febrero se inauguran los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022.
China, país poderoso, ha conseguido una vez más imponer su criterio al Comité Olímpico Internacional y ser la sede de uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. ¿Merece la pena ser cómplice de un régimen que es denunciado por no respetar los derechos humanos fundamentales? La respuesta natural por quienes defendemos la democracia sería no.
No estamos en contra de que deportistas celebren su evento, sino que denunciamos a los líderes que deciden dónde hacerlo elijan países éticamente impresentables.
Xi Jinping es conocido como el presidente de una dictadura comunista que viola sistemáticamente los derechos humanos. Organizaciones como Amnistía Internacional nos recuerdan que “hay abogados y activistas encarcelados por su trabajo pacífico; sobrevivientes de agresiones sexuales a quienes se castiga por denunciar; se estima que cada año se ejecuta a miles de personas; los grupos étnicos musulmanes son sometidos sistemáticamente a internamiento masivo, tortura y persecución”.
Estados Unidos ha liderado un boicot diplomático a Pekín 2022, al que se han unido otros países como Australia, Bélgica, Gran Bretaña, Canadá, Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Lituania y Nueva Zelanda. Pero otros países han preferido mirar hacia otro lado.
Hoy, 3 de febrero, entre las 14 h y las 17 h, un día antes de la inauguración de los JJOO, representantes de los uigures, y tibetanos y tibetanas de Europa, nos vamos a manifestar delante la sede del COI en Lausana, Suiza.
Defensores de los derechos humanos y amigos del Tíbet se van a manifestar también en ciudades de todo el mundo. En Barcelona, la manifestación se también hoy, entre las 18 h y las 19 h, en la Plaza Universidad.
Os animo a que participéis de esta acción simbólica, pero de gran valor para mostrar nuestra indignación ante el sometimiento del mundo a una China que intenta con estas Olimpíadas lavar su imagen internacional.
Ojalá la paz, la libertad, la dignidad, la justicia y el respeto al medio ambiente ganen terreno a la represión, a las guerras y a la violencia llevada a cabo por naciones que impunemente las practican.
¡Que las verdaderas democracias no se rindan al poder económico de China!
Thubten Wangchen
Director
Fundación Casa del Tíbet de Barcelona




