Xu Zhiyong está preso por escribir un artículo titulado “China necesita un Movimiento de Nuevos Ciudadanos”
2014.elmercuriodigital.es ▫ El activista chino Xu Zhiyong se ha enfrentado este miércoles a la primera jornada de su juicio por alteración del orden público y tanto él como su abogado, Zhang Qingfang, se han mantenido en silencio durante un proceso que han calificado de injusto.
"Nuestro silencio no significa que no expresaremos nuestros puntos de vista. Significa que este tribunal no merece que los expresemos", ha afirmado Zhang. El abogado ha asegurado que Xu no se ha defendido durante el proceso, a puerta cerrada, porque no creen que "el tribunal garantice un juicio justo".
"Las autoridades chinas deben poner inmediatamente en libertad al destacado activista Xu Zhiyong", ha reclamado Amnistía Internacional.
Xu Zhiyong escribió en mayo de 2012 un artículo titulado “China necesita un Movimiento de Nuevos Ciudadanos”, considerado el desencadenante de la creación de una red informal de activistas cuyo fin es promover la transparencia gubernamental y destapar la corrupción.
Varios activistas más serán igualmente juzgados esta semana en relación con el Movimiento de Nuevos Ciudadanos.
“En lugar de las medidas enérgicas para combatir la corrupción que prometió el presidente Xi Jinping, estamos viendo una campaña de represión contra quienes intentan destaparla. La persecución de activistas asociados al Movimiento de Nuevos Ciudadanos tiene que terminar”, ha dicho Roseann Rife, directora de investigación de Amnistía Internacional para Asia Oriental.
El reputado jurista Xu Zhiyong lleva detenido desde julio en Pekín. Está acusado de “congregar a una multitud para perturbar el orden en un lugar público”. Si es declarado culpable, se enfrenta a una pena de hasta cinco años de cárcel.
“Consideramos que Xu Zhiyong es preso de conciencia y debe ser puesto en libertad de inmediato y sin condiciones. De otro modo, los esfuerzos en curso del gobierno chino contra la corrupción serían una farsa”, ha dicho Rife.
En 2013 fueron detenidas decenas de personas asociadas al Movimiento de Nuevos Ciudadanos, por mínima que fuera su relación con él. Varios de estos activistas ya han sido procesados simplemente por haber ejercido su derecho de expresión y reunión.
En una vista preliminar celebrada el pasado viernes, el juez rechazó una solicitud presentada por el abogado de Xu Zhiyong para que su representado fuera juzgado junto a otras personas acusadas colectivamente de actividades relacionadas con el Movimiento de Nuevos Ciudadanos. Xu Zhiyong ha afirmado que guardará silencio ante el tribunal en señal de protesta por su decisión.
Otros cinco activistas van a ser juzgados en Pekín esta semana. El juicio contra Zhao Changqing y Hou Xin tendrá lugar el jueves. El juicio de Ding Jiaxi y Li Wei y el de Yuan Dong y Zhang Baocheng está previsto que comiencen el viernes.
“Al denegar la celebración de un juicio colectivo, el juez impide que se sepa toda la verdad. No es sino un ejemplo más de la injusticia a la que se enfrentan estos activistas”, ha afirmado Rife.
Otros tres activistas –Liu Ping, Wei Zhongping y Li Sihua– fueron juzgados en diciembre de 2013 en la provincia de Jiangxi, en el sur de China. El juicio del veterano activista Zhang Lin se celebró el 18 de diciembre. Todavía no se han pronunciado las sentencias de sus causas.
Según la organización Defensores Chinos de los Derechos Humanos, más de 65 personas presuntamente vinculadas al Movimiento de Nuevos Ciudadanos han sido recluidas bajo acusación penal o sometidas a desaparición forzada desde principios de diciembre, y 37 han sido formalmente detenidas.
Xu Zhiyong describe el “Movimiento de Nuevos Ciudadanos” como una campaña cultural, social y política de carácter pacífico.
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| Foto Adam Sidman |
Las actividades sugeridas a los “Nuevos Ciudadanos” incluyen: practicar la “Responsabilidad de los Nuevos Ciudadanos” rechazando la corrupción y haciendo el bien para la sociedad; participar en la vida cívica celebrando reuniones para debatir la situación política; ayudar a los débiles, y unirse para compartir y coordinar el trabajo.
"Él (Xu) quería expresar libertad, justicia y amor en su discurso, pero ya que el tribunal no le permitió utilizar ese contenido y el juez finalmente le interrumpió, decidió no decirlo", ha explicado el abogado Zhang.
Asimismo, el abogado ha indicado que tanto él como su cliente estaban frustrados porque el tribunal sólo ha permitido declarar a dos testigos. "Cinco de los testigos a los que pedimos que testificaran en el juicio están bajo custodia policial y (las autoridades) han impedido que se desplacen con libertad", ha asegurado Zhang. "Uno de ellos ha sido trasladado a un motel", ha añadido.
El Gobierno chino ha dirigido una fuerte ofensiva desde hace más de diez meses contra el Movimiento Nuevos Ciudadanos, del que Xu es fundador y que tiene como objetivo cambiar el sistema político del gigante asiático. Una de las medidas que ha llevado adelante ha sido pedir a las autoridades a través de Internet que hagan públicos sus activos.
Varios seguidores de Xu se han concentrado en las inmediaciones del juzgado, coreando eslóganes y portando pancartas en su apoyo. La Policía ha intentado dispersar la concentración y al menos tres de los manifestantes han sido trasladados a un furgón policial.
Varios diplomáticos han intentado asistir al juicio, aunque no han obtenido el permiso para entrar en el juzgado. Ante la preocupación a nivel internacional, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Qin Gang, ha asegurado que Xu iba a ser juzgado "acorde a la ley" por sus supuestos delitos.
Xu se enfrenta a la acusación de "congregar a una multitud para alterar el orden en un lugar público", un delito sancionado con penas de hasta cinco años de prisión. Zhang ha señalado que la Fiscalía ha pedido un "severo castigo" contra el disidente.
Las autoridades chinas han detenido a cerca de 20 activistas involucrados en la campaña para presionar a los miembros del Partido Comunista de China (PCCh) a desvelar sus patrimonios, aunque no todos forman parte del Movimiento de Xu.
Los juicios contra seis de ellos se celebrarán los próximos jueves y viernes en Pekín y en la localidad d Guangzhou, en el sur del país. Otros tres fueron juzgados el pasado mes de diciembre y se enfrentan a penas de hasta diez años de prisión si son condenados.
Este es el juicio contra un disidente de más alto nivel desde 2009, cuando el premio Nobel de la Paz Liu Xiaobo fue procesado y condenado por subversión a once años de prisión.
A través de sus comentarios en la famosa red de 'microblogging' Twitter, Xu ha criticado los esfuerzos del Gobierno por acabar con la corrupción y ha asegurado que la solución está en la democracia y el Estado de Derecho.
"Cuando más del 90 por ciento de los miembros (del Gobierno) son corruptos, ¿quién contrarresta a quién? El movimiento social de la divulgación de sus activos es un esfuerzo para un cambio gradual del sistema", escribió Xu.
Un escritor y amigo cercano al disidente, Chen Min, ha asegurado que el Ejecutivo chino está "nervioso" por las informaciones que publica Xu. "El PCCh no acepta presiones, no acepta desafíos. Cualquier cosa que el partido no pueda controlar (…) tiene que combatirlo", ha añadido.
Xu también ha hecho campaña en defensa de los derechos de los menores de edad procedentes de las zonas rurales, donde no se les han expedido los permisos de residencia necesarios para recibir educación en las ciudades, a las que se han desplazado sus padres en busca de empleos.





