Casa del Tibet

Carta del director

Carta del director

Queridos amigos y amigas,

¡Muchos Tashi Deleks!

El Tíbet, como sabéis, tiene una larga historia de 2141 años según el calendario tibetano (en este año 2014 del calendario occidental), época en que Nyatri Tsenpo fue reconocido como el primer rey tibetano. El Tíbet fue independiente hasta que en 1959 las tropas comunistas de China invadieron nuestro país.  Han pasado ya 55 años desde la pérdida de la independencia y libertad del  pueblo del Tíbet.  Un millón doscientos mil tibetanos murieron tras la invasión, seis mil templos fueron destruidos, se han practicado esterilizaciones y abortos forzosos, además se ha destruido el medio ambiente y prohibido el aprendizaje de la lengua tibetana, entre otras prácticas represivas que se siguen ejerciendo hasta hoy.

El pueblo tibetano de dentro del Tíbet está en riesgo de extinción: nuestra raza, identidad, cultura, arte, filosofía y naturaleza están siendo exterminadas sin miramientos por el Gobierno de China. ¡Esto es un genocidio!

Fuera del Tíbet, gracias a la gran visión de Su Santidad el Dalai Lama y a la generosidad del  Gobierno de la India, hemos conseguido establecer un Gobierno Tibetano en el Exilio, en Dharamsala, con la misión principal de preservar nuestra rica y milenaria herencia cultural basada en el amor, la compasión y la no violencia.

Gracias también a la orientación del Dalai Lama, que me aconsejó establecer en este país un centro cultural para divulgar y preservar nuestra historia, nació la Fundació Casa del Tibet de Barcelona.

Después de mucho esfuerzo y de la inesperada aparición de un generoso amigo alemán dispuesto a ayudarnos a sacar a adelante este proyecto humanitario, en diciembre de 1994 Su Santidad el Dalai Lama inauguró la primera sede de la Casa del Tíbet, en el Paseo de San Juan de Barcelona. Hemos podido realizar desde entonces una gran diversidad de actividades  con el propósito de satisfacer el interés de nuestro público.

Justo diez años después, en 2004, y con el apoyo del mismo benefactor alemán, nos trasladamos a esta nueva sede de la Calle Rosellón para tener más espacio y no molestar a los vecinos.  Tres años después, el 11 de septiembre de 2007, tuvimos el gran honor de que Su Santidad el Dalai Lama inaugurara oficialmente esta sede.  ¡Todavía gozamos con el recuerdo de su visita!

La Fundació Casa del Tibet está abierta a todas las culturas, tradiciones y razas.  Además de enseñanzas con importantes lamas y maestros, ofrecemos cursos de meditación, yoga, gastronomía, medicina, masaje, conferencias, seminarios, conciertos, exposiciones, proyecciones de películas y eventos solidarios.  

Puedo decir que gracias a los socios, colaboradores y voluntarios hemos tenido un éxito considerable en nuestra trayectoria. Y como el éxito no tiene límites, trabajaremos y nunca nos rendiremos para poder seguir compartiendo la sabiduría del Tíbet en Occidente.

Por otro lado, la trágica situación en el Tíbet nos reta a todos los tibetanos y simpatizantes de la causa tibetana a proteger y preservar todavía más nuestra cultura e identidad. Tenemos que poner más fuerza y dedicar más energía para solidarizarnos con el pueblo tibetano que tanto sufre dentro del Tíbet. ¡No más auto inmolaciones! ¡Pido y rezo para que ningún tibetano más sacrifique su preciosa vida humana! La vida tiene mucho valor y potencial para realizar cosas constructivas ahora y en el futuro y en ello debemos perseverar. Deseo paz, libertad y derechos humanos fundamentales en China y en el Tíbet, con la esperanza de que Su Santidad el Dalai Lama tenga larga vida y pueda volver al Tíbet lo antes posible, como desean todos los tibetanos de dentro del Tíbet.

Me complace presentaros la web de nuestra fundación, esperando que sea un práctico instrumento para informaros sobre nuestras actividades y mantenernos en contacto. La iremos mejorando poco a poco con vuestras constructivas sugerencias.

Siempre contaré con vuestro apoyo y solidaridad.  Con mis mejores deseos, que tengáis salud, ánimo y paz.  

Thubten Wangchen