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EL PAÍS: Phuntso Wangye, el líder comunista tibetano que plantó cara a Pekín

EL PAÍS: Phuntso Wangye, el líder comunista tibetano que plantó cara a Pekín

El antiguo guerrillero maoísta terminó defendiendo la línea política del Dalai Lama y pasó casi dos décadas en confinamiento solitario

foto: Phuntso Wangye, líder comunista tibetano y
disidente del PCCh. / REUTERS

Phuntso Wangye —o Baba Phuntsog Wangyal—-, veterano líder tibetano miembro del Partido Comunista Chino (PCCh), que actuó como intérprete entre el Dalai Lama y Mao Zedong y posteriormente criticó las políticas del PCCh en Tíbet, falleció a finales del mes pasado a los 92 años. El Dalai Lama expresó en un comunicado su “profunda tristeza" por el fallecimiento de quien consideraba “ un amigo de confianza”.

Wangye, nacido en 1922 en el condado tibetano de Batan, en la provincia china de Sichuan, fundó en la década de los treinta el Partido Comunista de Tíbet, que luego se fusionaría con el PCCh, e impulsó una serie de levantamientos guerrilleros contra el entonces Gobierno nacionalista chino hasta que unió fuerzas con los comunistas de Mao Zedong en 1949. Dirigió las tropas del Ejército Popular de Liberación cuando estas entraron en Tíbet en 1951 y tuvo un papel clave en las conversaciones entre el Gobierno central de Pekín y el Dalai Lama a mediados de los años cincuenta, cuando ejerció como intérprete entre Mao Zedong y Zhou Enlai y el líder espiritual tibetano.

El Dalai Lama cuenta que conoció a Phunwang en 1951, cuando este acompañó a dirigentes comunistas a Lhasa. “Luego, durante mi visita a Pekín y otras ciudades en 1954-1955 me asistió y sirvió de intérprete y nos hicimos buenos amigos. Durante la serie de reuniones que tuve con Mao en particular, fue una ayuda crucial como mi intérprete. Era docto en pensamiento marxista y mucho de lo que sé sobre esto lo aprendí de él. Era uno de esos tibetanos consciente de los inconvenientes del sistema social y político predominante en Tíbet, que fue inspirado por el comunismo para provocar el cambio”.

El líder religioso tibetano recuerda en el comunicado cómo, en su primera reunión con la delegación china, le pilló por sorpresa cuando Phuntso Wangye decidió postrarse ante él. También cuenta que mientras todos los integrantes del grupo chino iban vestidos de forma uniforme con trajes de estilo Mao, Phuntso utilizó la chuba, el traje tradicional tibetano. “Cuando le pregunté por esto, me dijo que sería un error pensar que la revolución comunista se preocupaba principalmente sobre cómo vestir. Dijo que se trataba más de una revolución de ideas y que no creía que ser comunista significase que un tibetano debía rechazar las tradiciones tibetanas”. El Dalai Lama huyó de Tíbet a India en 1959 tras un fallido levantamiento contra el Gobierno de Pekín.

Phuntso Wangye fue encarcelado en 1960 por su nacionalismo tibetano, y pasó casi dos décadas en confinamiento solitario, lo que quizá le evitó un destino más trágico durante la Revolución Cultural (1966-1976). “Phuntsog Wangyal”, prosigue el líder religioso budista, “permaneció impertérrito e incluso después de jubilarse continuó preocupándose por los derechos y el bienestar del pueblo tibetano, algo que planteaba a los líderes chinos cada vez que tenía la oportunidad”.

En 1978, ya con Deng Xiaoping en el poder, le fue devuelta su afiliación al PCCh y fue rehabilitado. Posteriormente, rechazó la oportunidad de convertirse en presidente del Gobierno regional de Tíbet y se hizo cada vez más crítico con la posición de Pekín hacia Tíbet y el Dalai Lama. Fue un defensor de la llamada “vía media” propuesta por el Dalai Lama como solución pragmática al problema tibetano, una alternativa que defiende una autonomía genuina en lugar de la independencia.

La muerte de Phuntso Wangye coincidió con la inmolación a lo bonzo de una monja tibetana en la prefectura autónoma tibetana de Kardze, en Sichuan, según el grupo Free Tibet y Radio Free Asia. Fue el tercer incidente ocurrido en ese mes, después de que dos tibetanos murieran en Sichuan el 16. Marzo es un mes sensible en Tíbet y las zonas tibetanas en China, como las provincias de Sichuan y Qinghai: el levantamiento popular tibetano se produjo el 10 de marzo de 1959. Al menos 125 tibetanos se han inmolado a lo bonzo en China desde 2009, según las mismas fuentes.

Phuntso Wangye escribió en varias ocasiones cartas al anterior presidente chino Hu Jintao, en las que criticó a los líderes del PCCh en Tíbet por utilizar una llamada campaña contra el separatismo para conseguir sus propios objetivos políticos y por no reconocer el papel del Dalai Lama en la sociedad tibetana.

El otrora intermediario entre Pekín y el máximo líder religioso tibetano también instó a Hu Jintao —que conocía bien la situación en Tíbet, ya que fue secretario del partido comunista en esta región autónoma en los ochenta— a que permitiera al Dalai Lama regresar a Lhasa porque, según decía, esto contribuiría a la estabilidad de la región. Tras jubilarse Hu en marzo de 2013, Wangye continuó instando al nuevo presidente, Xi Jinping, a que reconsidera las políticas de Pekín en Tíbet, según la escritora disidente tibetana Tsering Woeser. El Dalai Lama asegura que Wangye “era un hombre sincero y honesto. Disfruté de su compañía cada vez que nos encontramos. Confiaba en que pudiéramos volver a vernos, pero no pudo ser". El Dalai Lama no ha regresado a Tibet desde que se refugió en India.

 

Data noticia: 
Martes, 22 Abril, 2014
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