Casa del Tibet

TIBET OFFICE: The Tibet case in Spain’s Constitutional Court (El caso del Tíbet en el Tribunal Constitucional español)

TIBET OFFICE: The Tibet case in Spain’s Constitutional Court (El caso del Tíbet en el Tribunal Constitucional español)

The Tibet case in Spain’s Constitutional Court
(original info in English: http://tibetoffice.com.au/the-tibet-case-in-spains-constitutional-court/)

Traducció automática de GOOGLE:

 

El caso del Tíbet en el Tribunal Constitucional español


FOTO: (izq. a dcha.) Alan Cantos, Director del Comité de Apoyo al Tíbet (CAT) y coordinador internacional del caso del Tíbet en la corte española, Thubten Wangchen, parlamentario tibetano y demandante en las demandas del Tíbet, Palden Gyatso, quien dio testimonio en los casos siguientes 33 años en prisiones y campos de trabajo en el Tíbet, y José Elias Esteve Molto, abogado internacional, experto legal en el Tíbet y abogado principal que investigó y redactó el caso del Tíbet en la corte española. Foto / TIC

Presiones chinas que conducen a una mayor impunidad. Última parada: Tribunal Europeo de Derechos Humanos

Por José Elías Esteve Moltó, autor y abogado investigador de los casos del Tíbet, profesor de derecho internacional de la Universidad de Valencia y Alan Cantos, director del CAT-Comité de Apoyo al Tíbet, principal demandante y coordinador de los casos de Tíbet *

Desde el caso de Pinochet, los tribunales españoles han tenido un papel principal en el enjuiciamiento de crímenes internacionales. El alcance absoluto de la jurisdicción universal culminó con las órdenes de arresto internacionales emitidas contra varias autoridades del Partido Comunista Chino por la presunta comisión de genocidio, tortura, crímenes contra la humanidad, terrorismo de Estado y otros crímenes internacionales contra el pueblo tibetano.

Poco después, el gobierno español bajo la presión del gobierno chino procedió a una nueva revisión de la Ley Orgánica del Poder Judicial, proponiendo enmiendas radicales y nuevas restricciones a la jurisdicción universal. Algunos de los nuevos requisitos de la Ley Orgánica 1/2014 podrían ser contrarios a la Constitución española y a una miríada de convenios internacionales ratificados por España (especialmente los Convenios de Ginebra de 1949), todos los cuales fueron denunciados ante el Tribunal Constitucional.

Mientras tanto, diferentes jueces han interpretado y aplicado el nuevo proyecto de ley con resultados contradictorios. Sin embargo, los criterios prevalecientes de la Corte Suprema, que en la sentencia 296/2015 del 6 de mayo de 2015 interpretaron la jurisdicción universal de manera restrictiva, han provocado un efecto dominó en España en la archivación definitiva de casi todos los casos internacionales sensibles.

Un tercer fallo del Tribunal Constitucional rechaza, con idénticos argumentos, las apelaciones de los demandantes del caso del Tíbet, como lo hizo semanas antes con las apelaciones del caso de Falun Gong y la del Grupo Parlamentario Socialista contra la reforma de la Ley de Justicia Universal, bajo presión del gobierno chino.

El fallo que se comunicó formalmente al Comité de Apoyo al Tíbet (CAT) como demandante principal, a la Fundación Casa del Tíbet como co-demandante y a Thubten Wangchen como acusación privada. Está fechado el 25 de febrero de 2019 y rechaza la apelación en 28 páginas.

El fallo del Tribunal Constitucional que ahora ha enterrado el caso del Tíbet en los tribunales españoles se esperaba desde fines de diciembre. De hecho, el fallo de la Corte el 20 de diciembre de 2018 que declara que la reforma de la jurisdicción universal del gobierno conservador de Rajoy no violó la Constitución, solo presagió la debacle posterior. Los jueces del Tribunal Constitucional rechazaron el recurso de inconstitucionalidad presentado por los diputados socialistas. Aun así, y a pesar de reconocer el cambio de los criterios interpretativos para la justicia universal desde la decisión de 2005 sobre el caso de Guatemala, y el hecho de que la reforma legal de 2014 había cambiado drásticamente el acceso de las víctimas a la justicia, concluyeron que el poder legislativo tenía derecho a provocar esta modificación restrictiva. El hecho de que se haya abolido la acción popular, no se considera que el derecho internacional prevalezca sobre el derecho interno, los procedimientos se hayan cerrado retroactivamente o que esta reforma legal haya sido motivada por la presión de un país extranjero, China, no ha impedido que se promulgue esta nueva ley. El visto bueno.

Por lo tanto, desde finales de diciembre se esperaba que los diversos casos que habían sido admitidos en el Tribunal Constitucional fueran concluidos irrevocablemente. El primer caso en caer fue el otro que molestó a China, a saber, el de los crímenes cometidos contra los practicantes de Falun Gong. Y al mes siguiente, los jueces de la Segunda Corte del Tribunal Constitucional se reunieron nuevamente para acordar finalmente enterrar el deseo de justicia de las víctimas del genocidio tibetano.

El Tribunal Constitucional español reprodujo los mismos argumentos para todos los casos. En resumen, el genocidio, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de guerra que han estado bajo investigación durante años no pueden ser juzgados en España, ya que los líderes del Partido Comunista chino acusados ​​no tenían nacionalidad española ni residían habitualmente en España. Tampoco fue el hecho de que hubiera una víctima española, el demandante Thubten Wangchen, un motivo para continuar con la demanda porque en el momento en que sufrió persecución a manos de las autoridades chinas aún no había adquirido la nacionalidad española. Del mismo modo, el fallo considera que cerrar el caso de manera retroactiva no constituye negar a las víctimas el acceso a la justicia, ya que el solo hecho de que hayan podido apelar ante el Tribunal Constitucional implica exactamente lo contrario.

No es solo con el Tíbet. Los tres fallos consecutivos del Tribunal Constitucional confirman el fin definitivo de la justicia universal en España y, específicamente, de los casos contra los líderes del Partido Comunitario chino, el caso del Tíbet y el caso de Falun Gong. El momento de estas decisiones no pasa desapercibido después de más de cuatro años esperando una respuesta. Pero también se abandonaron las víctimas del caso Couso, el campo de refugiados de Ashraf en Irak, Guantánamo, los vuelos de la CIA, la Flotilla de Libertad Palestina y los miembros de las SS en los campos de exterminio nazis.

A pesar de este gran obstáculo y la interferencia política, y aunque el futuro da poco motivo para el optimismo, todavía hay una última posibilidad fuera de España que el CAT intentará hasta el final, es decir, ir al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el próximo unos meses. Del mismo modo, el nuevo Gobierno español que se formará en los próximos meses con Pedro Sánchez como presidente tiene una mejor oportunidad de restaurar y ampliar nuestra ley paralizada de la jurisdicción universal.

Es de suma importancia que se conozca esta verdad y realidad de interferencia política y judicial y que juntos la denunciemos y nos pongamos frente a ella.

Lea el comentario de 18 páginas de José Elías Esteve Moltó, autor y abogado investigador de los casos de Tíbet, profesor de derecho internacional en la Universidad de Valencia.

 

Data noticia: 
Monday, September 9, 2019
Type: 
Notícia sobre la Casa del Tíbet